Mandamientos para el buen vendedor

  1. No mientas

Bajo ninguna circunstancia ya que es muy fácil que se te vuelva en contra. Dar un dato totalmente inventado a un cliente, te dejara como un “profesional” sin idea de lo que hablaba; mentir sobre plazos de entrega te hará parece desesperado por vender pase lo que pase… No podemos saberlo todo, incluso siendo los dueños de la empresa. Es mejor asegurarse de lo que digamos, vale más un “voy a mirarlo, déjame comprobarlo” que una mentira.

  1. No hay mal producto, solo el cliente no adecuado para este

¿Un teléfono móvil de 50 € es un buen teléfono? Depende de para quien, si es para un usuario avanzado no, pero si es para una persona mayor, que solo quiere estar localizado, entonces sí. No desprestigies un artículo, porque no sabes que puede pasar durante la venta, por ejemplo: si de primeras te interesa vender, el teléfono más caro, saca a relucir sus cualidades, sin atacar al barato; así te guardas el as de poder moverte entre modelos sin haberlos dejado a la altura del betún.

  1. Se claro

No hay nada como ser claro con el cliente. Si te preguntan algo y sabes la respuesta, no divagues buscando una respuesta que enmascare algo que no quieres decir, eso lo notan. Todo esto está estrechamente vinculado al primer punto de esta lista, una verdad a medias, también es una mentira.

  1. Adáptate al cliente

No es lo mismo atender a un chico de 20 años, que a un padre de familia. Debes preguntar siempre, que necesitan, para qué y cuanto tiene de presupuesto.  El lenguaje es muy importante, no puedes tutear a todo el mundo, ni utilizar palabras muy técnicas con personas mayores que están perdidos. Tampoco des por hecho nada, las apariencias engañan y quizás ese chico que viste moderno, no tenga ni idea de tecnología o la abuela que estas atendiendo lleva toda la vida entre ordenadores.

  1. No saturar de información

Evita demasiada información inútil, que lo único que hará será confundir al cliente con nuevos datos que no necesitaba y que ahora quiere conocer al dedillo. Muchos se ven saturados o desconfían y quieren confirmar con otra gente o internet ese torrente de nueva información.

 

  1. La competencia no es el enemigo

Atacar sin piedad a la competencia no es correcto de cara al cliente, es una actitud de dudosa ética, que solo afianza tu falta de recursos para vender. Si te preguntan por la competencia, es mejor decir que no los conoces lo suficiente.

  1. Mantén la calma

No todos los clientes son amables, más de una vez toca lidiar con gente mal educada, sin paciencia y que solo exigen. Jamás te pongas a su nivel, respira hondo, sigue atendiéndolo de forma correcta, suele pasar que, o bien se calman o se van porque ven que no les sigues el juego.